Pokémon: Let’s Go Review

Hace ya 22 años del nacimiento de una de las sagas de videojuegos con mayor éxito en el mundo: Pokémon. Los míticos Red y Green (Blue en América) lograron coronarse como los RPG más aclamados de su tiempo, cuando debutaron para la Game Boy. Desde entonces, la franquicia creada por Game Freak y Nintendo ha ido creciendo hasta convertirse en toda una fiebre mundial, con siete generaciones de títulos principales, múltiples spin-offs, series de animación, películas, tarjetas, coleccionables y muchísimo más.

Sin duda, la Pokemanía logró marcar un antes y un después en la industria, sobre todo hablando de juegos portátiles. Llegó, creció con con nosotros, los videojugadores de los años noventas, y evolucionó para seguir capturando nuevas generaciones. Y de qué forma; aún recuerdo cómo no bastaba con poseer una sola edición. En mi caso, recuerdo haber recibido Pokémon Red como un regalo de mi madre, y tiempo después haber trabajado con mi padre para comprar Pokémon Yellow, que si bien era la misma región, sí contenía algunas diferencias.

Viajando en el tiempo, hasta 2016, recordamos que Nintendo, The Pokémon Company y Game Freak celebraron el 20 aniversario de la serie con todo un año de eventos, actividades, promociones, lanzamiento y claro, Pokémon Legendarios para –casi- todos. Ahora, celebrando los 20 años de la versión Amarilla, las compañías lanzaron Pokémon: Let’s Go, Pikachu! y Pokémon: Let’s Go, Eevee!, dos juegos que, en lo personal, me hicieron volver hasta la niñez.

Pikachu, ¡yo te elijo!

Las nuevas ediciones son todo un homenaje para a la inolvidable aventura que nos permitió recorrer Kanto venciendo a líderes de gimnasio, resolviendo elegantes rompecabezas y capturando a los 150 monstruos de bolsillo. Y sí, la aventura podrá ser la misma, pero con mayor frescura gracias a las nuevas mecánicas y los gráficos actualizados.

Una de las mecánicas más notables es, sin duda, la captura de Pokémon. Game Freak optó por abandonar el sistema clásico, donde debíamos luchar contra los monstruos salvajes para debilitarlos e intentar atraparlos. En su lugar tenemos una dinámica similar a la de Pokémon Go, enfocada únicamente en lanzar la pokébola.

Y sí, sé que esta mecánica puede resultar poco atractiva para los jugadores veteranos, ¿pero saben? A mí me sorprendió bastante. Es un sistema muy pulido, donde importa qué pokébola utilizar, el ángulo de disparo, la fuerza del mismo e incluso el tiempo, porque habrá momentos donde los Pokémon no pararán de moverse. Es algo divertido, hasta que encontramos lo impreciso de la simulación. En muchas, pero muchas ocasiones, la pokébola termina yéndose hacia una dirección equivocada o saliendo con muy poca fuerza.

Y acá el equipo principal detrás de Pokémon: Let's Go!Durante mi tiempo de juego noté que, si bien no es posible corregir lo impreciso del mando, sí es posible perfeccionarlo un poco. Basta con tener la consola de frente y mantenerse a una distancia media de la pantalla.

El juego cuenta con otra opción que, personalmente, no me acomodó mucho: Jugar con los Joy-Con conectados a la consola en modo portátil. Así se utiliza el giroscopio de la consola para dar sensación de movimiento o las palancas para acomodar la cámara, de forma que solo será necesario apuntar y disparar. Eso sí, mucho ojo con el ángulo de disparo.

Un mundo más natural.

Seguro recuerdas que en versiones pasadas, los Pokémon salvajes aparecían de forma aleatoria mientras caminábamos por la hierba, explorábamos cavernas o navegábamos por los mares. Esto quedó atrás. Ahora todos los monstruos son visibles mientras merodean por las rutas o caminos, y solo debemos acercarnos para entrar en fase de captura. Enorme cambio. Enorme. Con esto se fueron los encuentros innecesarios que solo nos hacían perder tiempo cuando solo queríamos avanzar en la historia.

Hay otra modificación que debemos agradecer: Desaparecieron las molestas computadores de los centros Pokémon.

Como es costumbre, solamente podemos cargar con 6 Pokémon a la vez, mientras que los demás son enviados a una caja especial. La diferencia es que ahora, en lugar de correr hasta la PC, podemos acceder a ella desde el menú de pausa. En otras palabras: ¡Todos los Pokémon viajan con nosotros? ¿A poco no es genial?

Sí, es posible que dichos cambios rompan un poco la fórmula original del juego, pero vamos, que tampoco quedan muy alejados. Creo que se amoldan de tal forma que brindan un ritmo más ágil a toda la aventura.

Además, el esquema de batallas sigue presente en el juego. Todo Kanto está plagado de entrenadores dispuestos a una buena batalla, que claro, cuenta con la estructura clásica: Duelos por turnos de 1v1 o 2v2. Aquí no hay mucho que agregar.

Pokémon Let's Go

La exploración, por su parte, si cuenta con algunos cambios. Uno de los más llamativos es la forma de operar las técnicas secretas, como cut o flash. Como quizá recuerdas, éstas debían ser enseñadas a cualquier Pokémon bajo la promesa de jamás eliminarla; ahora, dichas destrezas pasaron a ser “Técnicas Secretas”, y son aprendidas por Eevee o Pikachu, dependiendo la versión que adquiramos, y funcionan de forma paralela a sus ataques básicos.

Los viajes “rápidos” en bicicleta también quedaron en el olvido. Ahora podemos usar a nuestros Pokémon para desplazarnos por el mapa. Es algo similar a las monturas de Alola en Pokémon Sun o Moon.

Una aventura para dos.

Let’s Go! también implementó una opción de juego cooperativo local en el que dos personas, cada una con un Joy-Con, pueden compartir la pantalla para explorar e incluso participar en batallas o momentos de captura. Esto último resulta muy conveniente, pues hay bonos por cooperación que pueden hasta duplicar el índice de captura.

Del apartado multiplayer no hay mucho que agregar. Continúa el mismo sistema de enfrentamientos e intercambio de monstruos, solo que ahora con emparejamiento cerrado. Es decir, habrá que compartir un código con nuestros amigos para poder jugar en conjunto.

Junto a lo anterior podemos mencionar la compatibilidad con Pokémon GO!, pues nos permite transferir cualquier criatura de la primera generación (incluidas las formas de Alola) que hayamos capturado con el móvil. Aunque claro, esto no es indispensable para disfrutar del juego.

Fuera de dichos cambios, Pokémon: Let’s Go, Pikachu y Let’s Go, Eevee, nos ofrecen el mítico viaje de más de 20 horas por Kanto, en el que lucharemos para vencer a ocho líderes de gimnasio, un problemático Equipo Rocket (incluyendo a Jessie y James) y a la Elite Four de La Liga Pokémon, para así convertirnos en auténticos Maestros. Y claro, te toparás con algunas sorpresas.

Tu Pikachu, como el de Ash, no quiere evolucionar.

Por ser los iniciales de la aventura, tanto Pikachu como Eevee no pueden evolucionar. Pero ojo aquí, que esto no tiene nada de desventaja. Game Freak los dotó con stats casi perfectos y algunos movimientos especiales. Créeme, no te arrepentirás de tenerlos en tu equipo.

¡Ah! Por cierto, puedes personalizar su atuendo o mimarlos para que siempre estén felices.

 

 

Hablando de gráficos, cada entrega cuenta con un apartado visual maravilloso, y pese a ser una composición totalmente nueva, son una fiel recreación de todas las ciudades, pueblos, cuevas, rutas y gimnasios que vimos hace dos décadas.

¿Qué si vale la pena? Totalmente. Más si eres un jugador veterano que creció soñando con vivir la aventura de Kanto en la vida real.

Good

  • Ver a los Pokémon salvajes merodeando por el escenario.
  • Mantiene la esencia original, pero con cambios que aportan a la jugabilidad.

Bad

  • Se ha vuelto mucho más sencillo.
  • El multijugador es más cerrado.
9

Amazing

Mi vida comenzó como juego de rol; hoy soy un publicista adicto a los videojuegos. También transmito en Twitch, pero solo los sábados. Sígueme en Twitter como @ArtierMX.

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