Sid Meier’s Civilization VI Review

“Sólo necesito usarlo una vez más y luego lo dejo.” “Es sólo porque tengo tanto estrés.” “Puedo dejarlo cuando yo quiera.” “Solo un turno más.” Oh, las mentiras que nos decimos a nosotros mismos cuando jugamos Civilization. Damos nuestros primeros pasos en la Edad de Piedra a las 7 de la tarde y antes de darnos cuenta ya son las 5 de la madrugada y estamos enfrascados en una Guerra Mundial.

Veni, Vidi, Vici

Sid Meier´s Civilization VI es un videojuego de estrategia por turnos que te pone en el papel de uno de los grandes líderes de la historia con un solo propósito: crear un imperio grande y poderoso que se imponga ante los demás por medio de las armas y la guerra. O quizá prefieras un enfoque más humanista y hagas que tus dominios sean un lugar donde florezcan las ciencias y las artes. Sin importar el enfoque que escojas, debes preparar tus mejores estrategias para alzarte con la victoria.

Todas estas son formas de ganar el juego. La primera, la Victoria por Dominación, implica conquistar las capitales de las demás civilizaciones y anexarlas a tu imperio. Para esto necesitas, claro, un ejército vasto y poderoso que te permita enfrentar a todos aquellos que se opongan a tu mandato. Mientras más ciudades vayas conquistando, más te odiarán el resto de los líderes pues verán en ti una amenaza que atenta contra la seguridad del mundo e intentarán detenerte. Aun así, es increíblemente satisfactorio marchar tus tropas sobre territorio enemigo y desatar la destrucción en sus tierras. No tiene precio ver cómo aquellos que en un inicio se burlaban de ti, ahora suplican piedad, misericordia, y tú, desde tu trono, suspiras “No”. ¡Buenos tiempos!

Si prefieres un enfoque más pacífico, es conquistar las estrellas por medio de tus impactantes avances tecnológicos. La ciencia siempre ha sido importante en el progreso de nuestra especie, y en Civilization VI esto no es diferente. Tu producción de Ciencia te permite avanzar en el Árbol Tecnológico y desbloquear diversas unidades, construcciones, maravillas y demás habilidades que te ayudarán a tener una ventaja sobre tus rivales. Llegado el momento, podrás lanzar tu primer satélite y revelar cada rincón del mundo, poner a un hombre en la Luna y, por fin, colonizar Marte. Estos tres pasos son necesarios para ganar una Victoria Científica.

Otra forma de ganar es logrando que el resto de las naciones adoren  tus artes y tu estilo de vida, tanto así que inunden tu imperio con turistas. Esta es la Victoria Cultural. Consiste en edificar monumentales Maravillas del mundo y en juntar grandes obras del arte, de la literatura y de la música, así como artefactos arqueológicos y reliquias religiosas para convertir a tus ciudades en los más grandes, importantes e influyentes centros culturales del mundo. En Civilzation VI, tu producción de cultura es más importante que antes pues, además del Árbol Tecnológico, existe uno similar para Políticas que te permitirá acceder a nuevas y mejores formas de gobierno y que te concederán boosts a tu imperio. Una alta producción de cultura, además, te sirve como defensa contra las civilizaciones que persigan su propia Victoria Cultural.

Finalmente, en Civilization VI hay un tipo de Victoria que jamás había existido antes. Se trata de la Victoria Religiosa y consiste en hacer que tu fe se convierta en la mayoritaria de las ciudades de los demás imperios. Esto lo logras usando unidades religiosas especiales: los Misioneros y Apóstoles se encargan de llevar tu religión a cada rincón del mundo, mientras que los Inquisidores limpiarán a los herejes de tus ciudades. La idea de este tipo de victoria es genial porque la religión, sin importar tu postura frente a ella, ha sido sumamente influyente en el desarrollo de la humanidad. Sin embargo, la forma en la que está estructurada deja mucho que desear pues, al final, la forma de ganar se reduce a spamear Apóstoles hasta que ganas. No hay mucha profundidad o complejidad.

Totus mundus agit histrionem

Si estuviste al tanto de los anuncios que Firaxis estuvo haciendo del juego, seguro sabrás que una de las nuevas mecánicas de juego que más fueron resaltadas por los desarrolladores era la descentralización de las ciudades. En juegos pasados, podías llenar una sola ciudad con todas las Maravillas posibles y todas las construcciones si así lo deseabas, puesto que todas encontraban lugar en el centro de tu ciudad. Así, una ciudad podía convertirse en un titán de la ciencia, la cultura, la producción y la milicia si tenías la suficiente habilidad.

Con Civilization VI se ha decidido cambiar un poco eso. Por un lado, cada Maravilla tiene una serie de requisitos que deben cumplirse para poder ser construidas y esto va más allá de solo tener la Tecnología apropiada. Por ejemplo, las Pirámides deben construirse sobre una casilla de desierto, Chichen Itzá debe levantarse en una casilla de selva, el Palacio Potala requiere estar sobre una colina adyacente a una montaña. Una vez que construyas una Maravilla, ocupará esa casilla el resto del juego.

Por otro lado, la gran parte de los edificios tienen que construirse en Distritos, un lugar designado en tus ciudades donde edificas un tipo específico de construcciones. Por ejemplo, el distrito de Campus alberga la Librería y la Universidad; el distrito de Teatro tiene dentro el Anfiteatro, el Museo de Arte y el Museo Antropológico. Cada distrito se especializa en algo: Fe, Producción, Cultura, Ciencia, Comercio, etc.

El número de distritos que puedes tener en cada ciudad está limitado por el número de habitantes que tiene la misma, así que debes pensar muy bien qué vas a priorizar en tu nuevo asentamiento. ¿Debería generar Ciencia o Cultura? ¿Quizá debamos crear un distrito que ayude a proteger la ciudad o uno que aumente nuestra producción? Además, cada distrito, como las Maravillas, ocupa una casilla del terreno que tienes disponible.  Sobra decirlo: la planeación de tu imperio se vuelve crucial. Todas las ciudades pueden volverse importantes y todas pueden también contribuir a la gloria de tu civilización.

Esta descentralización de las ciudades es increíblemente importante. Me atrevo a decir que es el cambio más radical, así como el mejor, de Civilization VI. Como las Maravillas tienen requisitos específicos para ser construidas, significa que la carrera por construirla depende más de solo desbloquearlas, necesitas tener una ciudad apropiada donde puedas construirla y que pueda aprovechar al máximo sus beneficios. Te permite, también, competir de manera justa por ellas. En juegos pasados era prácticamente imposible construir ciertas Maravillas en dificultades elevadas, ahora esto ya no ocurre más. Sin embargo, al ocupar una casilla de tu imperio, tampoco puedes construirlas todas en una sola ciudad (lo mismo para los distritos). Esto le agrega toda una nueva capa de profundidad estratégica al juego que hace que cada decisión que tomes sea mil veces más importante.

Caminando hacia lo desconocido

Y hablando de decisiones importantes, en Civilization VI los primeros turnos son cruciales. Debes pensar muy bien dónde pondrás tus ciudades pues requieren de una fuente de agua fresca para crecer o, de lo contrario, se verán muy limitadas y tu imperio no alcanzará su máximo potencial.

Además, el inicio de las partidas jamás había sido tan envolvente. Este título presenta las mecánicas de ¡Eureka! e ¡Inspiración!, ambas te permiten reducir el coste de una Tecnología o de una Política, respectivamente, a la mitad (¡a la mitad!) si completas determinada acción relacionas con ellas. Por ejemplo, si fundas una ciudad cerca de la costa, recibirás un boost en la Tecnología de Navegación pues, obviamente, aquellas civilizaciones con ciudades cerca del mar tienen mejor dominio del arte de crear embarcaciones que aquellas que están confinadas a la tierra.

Esto significa que tendrás que interactuar más con el mapa y tomar un papel activo en las decisiones. Ya no puedes seguir siempre un mismo patrón de acciones cada partida pues el mundo exige que te involucres en él si quieres sacarle el mejor provecho. Son muchos los factores que debes tomar en cuenta aquí y, por lo tanto, tus partidas tenderán a ser únicas. Sin embargo, desafortunadamente como ya es costumbre, el final del juego puede volverse algo tedioso, en especial si tu victoria es inevitable, pues solo estarás picando el botón de “Siguiente turno” hasta el momento en que te salga la pantalla que te corone victorioso.

Líderes carismáticos

Cuando el juego fue revelado y se mostró por primera vez el nuevo estilo de arte que traería, muchos fans se mostraron inconformes con el rumbo que había tomado Firaxis. No les parecía que hubieran abandonado las gráficas más realistas de Civ V por el estilo algo caricaturizado de Civilization VI. Sin embargo, ahora que el juego ha sido liberado, es fácil ver lo increíblemente apropiado que es este acercamiento, en especial con los Líderes de las civilizaciones. Cada dirigente desborda carisma y personalidad, sus movimientos exagerados ayudan a transmitir de manera perfecta las emociones que sienten. Tan solo mira a Felipe II, rey de España, e intenta negar esto.

La música también es todo un deleite. Desde el tema principal del juego “Sogno di Volare”, hasta las can
ciones que suenan conforme progresas a través de las épocas del juego son, todas, hermosas. En verdad te ayudan a sentir la grandeza del imperio, el arduo trabajo que implica llevar a la cima a una civilización. La música de Civilization siempre ha tenido ese impacto, sientes con sus tonadas el continuo progreso de la humanidad para crecer y superarse a sí mismas, sus errores y sus aciertos, sus pecados y sus virtudes. Esta vez no es la excepción, especialmente con Sogno di Volare, una emotiva pieza compuesta por Christopher Tim (quien también creo la emblemática “Baba Yetu”) que causa escalofríos y un deseo irreprimible de embarcarse hacia lo desconocido, hacia nuevas alturas. Lo que sí se extraña son los temas de paz y de guerra que cada líder tenía en Civ V. Esperemos que en futuras expansiones los agreguen de nuevo. Puedes escuchar el soundtrack completo del juego en el siguiente video.

¿Por qué no podemos ser amigos?

Desafortunadamente, no todo es miel sobre hojuelas. A pesar de los múltiples aciertos que tiene el juego, y en verdad son muchísimos, tampoco está libre de fallas. Estas principalmente recaen en el diseño de la Interfaz de Usuario. Algunos menús son difíciles de navegar o contraintuitivos y la forma en la que está ordenada la información deja mucho que desear. Otra mala decisión, que seguro será corregida con futuras expansiones, es la ausencia de distintos tipos de mapas, entre ellos el mapa de la Tierra.

También están ausentes funciones básicas como un botón para reiniciar la partida en el primer turno si tu inicio es horrible o que el juego guarde las configuraciones básicas preferidas para tus partidas. Y la Civilopedia, una especie de enciclopedia que brinda información sobre todos los aspectos del juego, en esta ocasión es simplemente inútil: brinda información histórica muy útil para aprender pero poca para sacarle el mejor provecho al juego.

Son problemas realmente menores que, al final del día, no afectan el núcleo del gameplay pero que sí pueden ser molestas o impedir un poco el goce completo del título. Todas estas, por fortuna, son cosas que pueden ser corregidas, ni siquiera con expansiones, sino con simples patch. Firaxis tiene una muy buena reputación con darle soporte gratuito a sus juegos para corregir este tipo de problemáticas por lo que estos errores no impactan demasiado la calidad del juego.

Lo que sí la impacta negativamente es la diplomacia. En esta ocasión es particularmente difícil establecer relaciones con las demás civilizaciones pues no se necesita de mucho para que te odien por el simple hecho de existir. Esto se debe a una nueva mecánica llamada Agendas, cada civilización tiene ciertas metas que persigue o que exige del otro jugador para que lo respete. Por ejemplo, Kongo desea que exparsas tu religión a su gente, China odia tener menos maravillas del mundo que tú, Gandhi quiere mantener la paz. Aunque todo esto suena bastante bien en papel e incluso parece que sería benéfico para las dinámicas del juego, en la práctica está mal implementado. Las demandas de la Inteligencia Artificial llegan a rayar en lo ridículo: Kongo te odia apenas dos turnos después de haber fundado tu religión, sin darte tiempo siquiera de intentar compartirla con él.  Esto en definitiva afecta al juego y es lo que más necesita ser balanceado en el futuro.

El sueño de volar

Civilization VI es un juego sólido que deslumbra a pesar de estar apenas en su primera etapa. Entretenido como es costumbre, adictivo como él solo. Es una joya que las próximas actualizaciones seguramente harán brillar todavía más. Sin importar si eres un veterano de la franquicia o apenas estás dando tus primeros pasos en ella, Sid Meier’s Civilization VI definitivamente tiene algo para ti. Con un precio de apenas $600,las incontables horas de diversión que sacarás de él (en serio, incontables, aquí se te va la vida) justifican mil veces la compra.

Good

  • Soundtrack excelente
  • Juego sólido que brinda incontables horas de entetenimiento
  • Visualmente atractivo
  • Sus defectos pueden ser corregidos en futuras actualizaciones
  • Las nuevas mecánicas revitalizan a la franquicia
  • Completamente adictivo

Bad

  • Algunos aspectos del juego necesitan ser pulidos
  • La Interfaz de Usuario deja mucho que desear
  • La diplomacia es simplemente frustrante
8.5

Great

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