El gran momento de los Metroidvania

El gran momento de los Metroidvania

Acción, plataformas, secretos y mucho más es lo que nos ha ofrecido el subgénero Metroidvania en los últimos años, acompáñenme a repasar los títulos más destacados.

Metroidvania no es propiamente un género de los videojuegos, más bien se trata de un subgénero de los bien conocidos juegos de acción y aventura, y como ya se imaginarán combina elementos tanto de Metroid como de Castlevania (específicamente aquellos que vinieron después de Symphony of the Night).

Básicamente nos hallamos en grandes mundos conectados íntimamente que podemos explorar a nuestro antojo, aunque la magia radica en que el acceso a ciertas áreas se limita a que hayamos adquirido ciertas habilidades, armas o artículos especiales que nos hagan más capaces de derrotar a nuestros enemigos, detectando mejores atajos y secretos.

Pero bueno… no estamos aquí para explicar que son los metroidvania — que para eso ya están las clases de historia— sino para analizar el gran momento que viven. Y es que recientemente hemos recibido un buen puñado de juegos de este subgénero que destacan por lo bien integrados que están su narrativa y el diseño de niveles. La mayoría son juegos de autores independientes pero no por eso dejan tener una genialidad que me han tenido enganchado a los mandos— más de alguno he roto por cierto— durante muchas horas.

Guacamelee.

Desarrollado por el equipo canadiense DrinkBox, se trata de un metroidvania basado en el folclore y la cultura mexicana, especialmente en la celebración del día de muertos. Nos hallamos ante un mapa pintoresco y muy colorido, donde incluso podremos intercalar entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Como nuestro protagonista es un luchador nos divertiremos muchísimo controlando todas las habilidades y llaves que tendremos a nuestro alcance para ejecutar los combos más demoledores. Sin mencionar que el juego está lleno de referencias divertidas a otros títulos históricos.

Hollow Knight.

¿Hay algún género en el que no haya influido la saga Dark Souls? Pues a las plataformas sí que lo ha hecho y éste juego en particular adapta a la perfección el estilo de combate de los juegos de Miyazaki. Nos abriremos paso a través de un mundo enorme lleno de cavernas tortuosas y criaturas corrompidas con un diseño sin igual, sin duda una de las experiencias más desafiantes que hemos podido disfrutar en los últimos tiempos.

Axiom Verge.

Si queremos un videojuego de un corte un tanto más clásico Axiom Verge es la elección: el juego está repleto de armas, jefes, objetos, potenciadores y secretos, con un sistema y combate bien medidos que premia a los jugadores con más estrategia y curiosidad por descubrir su amenazante mapa.

Iconoclasts.

Debo reconocer que dentro de los títulos que aquí detallamos este es uno de mis consentidos. Y debo agradecérselo a Joakim Sandberg, quién lo desarrollo en solitario durante más de diez años, ¿por qué me gusta tanto? Pues es una de esas aventuras que defino como “exquisitas” y si bien no inventa nada nuevo, su acción trepidante, importante carga argumental y puzles ingeniosos hacen que prestes atención de principio a fin. Además su estilo artístico es de las cosas más bonitas que he catado recientemente (bueno eso y el rostro de ella, cof!, cof!).

Monster Boy and the Cursed Kingdom.

Hablamos de un videojuego tipo metroidvania artesanal, ya que fue dibujado a mano en su totalidad, desde luego lo que más salta a la vista es la capacidad de trasformación de nuestro protagonista que nos llevará a experimentar una gama de situaciones bastante amplia; con una calidad en sus puzles y sistema de combate que hacen merecida justicia al clásico Wonder Boy.

Bloodstained: Ritual of the Night.

Se puede decir que Bloodstained  es el sucesor espiritual de Castlevania, y no podía estar dirigido por alguien más que Koji Igarashi. Un juego que bebe y respira del mítico vampiro, la atmósfera gótica que plasma un castillo repleto de secretos, sorpresa y guiños acompañados con una banda sonora muy apropiada hace de esta una experiencia digna de jugarse más de una vez. Un gusto que este tipo de proyecto deje satisfechos a todos los que ayudan a que sean concebidos.

Desde luego que no son los únicos representantes dignos de dicho subgénero, otros metroidvania más que reconocibles son: Ori and the Blind Forest que es arte en movimiento, Momodora con su encantadora simplicidad, Yoku’s Island Express y su creativa jugabilidad que combina pinball, The Messenger y su combinación con Ninja Gaiden, el lúgubre y también soulesco Salt and Sanctuary, ahhh en fin… que buena época para los que disfrutamos de éste género. Y casi lo olvido, pero si quieren estar al tanto de otros temas y toda la actualidad del mundo del videojuego visiten Player Next Level.

La vida es un juego, un juego muy serio.

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